2.05.2013

EL PRINCIPITO

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Y un tren rápido iluminado, rugiendo como el trueno,
hizo temblar la caseta del guardavías.
-Tienen mucha prisa -dijo el principito-. ¿Qué buscan?
-Ni siquiera el conductor de la locomotora lo sabe -dijo el guardavías.
Un segundo rápido iluminado rugió en sentido inverso.

-¿Ya vuelve? -preguntó el principito.
-No son los mismos -contestó el guardvías-. Es un cambio.
-¿No se sentían contentos donde estaban?
-Nunca se siente uno contento donde está -respondió el guardavías.

Y rugió el trueno de un tercer rápido iluminado.
-¿Van persiguiendo a los primeros viajeros? -preguntó el principito.
-No persiguen absolutamente nada -le dijo el guardavías-; duermen o bostezan allí dentro. Unicamente los niños aplastan su nariz contra los vidrios.
-Unicamente los niños saben lo que buscan -dijo el principito. (...)

El principito. Antoine de Saint-Exupéry

1 comentarios:

  1. y si no llega siguen buscando sin que la desesperanza ensombrezca el esfuerzo

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